¿Por qué los coches de segunda mano están tan caros en España?

siguen altos en 2025-2026. Comprar un coche usado ya no es tan barato como antes, y esto se debe a una combinación de demanda elevada, menor oferta y cambios en la economía del automóvil.


Los precios no dejan de subir

El precio medio de los turismos usados en España alcanzó unos 13.338 € en 2025, con una subida interanual del 2,1 % según datos del sector.

Aunque el aumento parece moderado, la tendencia viene de antes:

  • En 2024 el precio medio llegó a casi 20.000 €, tras subir un 5,8 %.
  • En 2025 los precios siguieron creciendo, superando de forma habitual los 13.000 € de media en diferentes momentos del año.

Esto confirma que el coche de ocasión se ha encarecido de forma sostenida.


Cada vez más gente compra usado

Uno de los principales motivos es la alta demanda.
El vehículo de segunda mano se ha convertido en la primera opción para muchos españoles por su disponibilidad inmediata y la dificultad de acceder a un coche nuevo.

Cuando más personas buscan usados y la oferta no crece al mismo ritmo, los precios suben.


Los coches viejos también se encarecen

Otro fenómeno llamativo es que incluso los coches más antiguos están subiendo de precio.

  • Los vehículos de más de 15 años representaron más del 41 % del mercado en 2024.
  • Este segmento llegó a encarecerse más de un 38 %, situándose en torno a 5.800 € de media.

Además, los modelos de entre 16 y 20 años también registraron fuertes subidas, con incrementos cercanos al 12 %.

Esto demuestra que el problema no afecta solo a coches seminuevos, sino a todo el mercado.


El coche nuevo ya no tira de los precios hacia abajo

Normalmente, cuando los coches nuevos suben de precio, el mercado de segunda mano también lo hace.
Sin embargo, en 2025 ocurrió algo curioso:

  • Los coches nuevos apenas subieron un 0,7 % interanual.
  • En cambio, los usados siguieron encareciéndose por encima de la inflación en varios momentos del año.

Esto indica que el problema no es solo el precio del coche nuevo, sino un desequilibrio propio del mercado de ocasión.

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